ES cita obligada este día recordar que se cumplen hoy veintiún años del fallecimiento del más lúcido y pródigo poeta del México del siglo XX, Octavio Irineo Paz Lozano.
Nació en la Ciudad de México el 31 de marzo de 1914, habiendo vivido 84 años.
José Luis de Anda Yancey
por John M. Ackerman

HOY queda perfectamente claro que no hubo sumisión o entreguismo alguno de parte del Estado Mexicano a partir de la cena privada entre Andrés Manuel López Obrador y Jared Kushner, celebrada el pasado 19 de marzo.
Nueve días después de aquel encuentro, el jueves 28 de marzo, Donald Trump publicó dos tweets donde reclamó al nuevo gobierno mexicano porque supuestamente “se niega a ayudar con la inmigración ilegal y drogas” y sostiene directamente que “México no está haciendo NADA para ayudar a detener el flujo de migrantes ilegales a nuestro país. Ofrecen puras palabras y nada de acción”, por lo cual amenaza con “cerrar la Frontera Sur!” (mayúsculas y signo de admiración en el original).
por Cholyn Garza

CADA vez se vuelve más necesario que regrese a los planteles la materia de civismo. Quienes formamos parte de una generación que se educó con esos principios que aprendimos en nuestra niñez, notamos la diferencia que hay en aquella época y la actual.
Por ejemplo, hoy se le da más énfasis a los derechos que al buen comportamiento. No lo podemos negar, se observa en las diferentes acciones de las personas. Actitudes que dejan mucho qué desear, tanto en el ambiente familiar, escolar o social.
Platicando con una amiga, maestra ella, comentábamos precisamente la diferencia que hay entre el ayer y el hoy. Cuestión de actitudes en el comportamiento humano. No precisamente porque se viva añorando el pasado. De ninguna manera; sino que al observar ciertos hábitos nos damos cuenta que hay una gran diferencia.
por José Gil Olmos

DESDE que inició su gestión presidencial Andrés Manuel López Obrador ha usado el perdón como un instrumento o una herramienta política para no quedar atrapado en los ajustes del pasado y detener las acciones políticas, económicas, financieras y sociales de su plan de gobierno que ha llamado la Cuarta Transformación.
Así, por ejemplo, pidió a los familiares de las víctimas de la violencia generada por el crimen organizado que perdonaran a sus victimarios mediante una amnistía que fue rechazada de inmediato.
La exigencia de los familiares de los miles de muertos, desaparecidos y desplazados por la guerra contra el narcotráfico es que se aplicara la justicia transicional. Es decir, que primero se investigara para conocer la verdad, después se atendiera a los afectados, posteriormente que hubiese la reparación del daño y al final la posibilidad de una amnistía y del perdón.
por Margarita Zavala

POCOS intelectuales han influido tan profundamente a los miembros de mi generación como Enrique Krauze. Lo hizo a través de sus obras, particularmente “Por una democracia sin adjetivos”. Uno de mis libros favoritos es “Caudillos Culturales de la Revolución Mexicana”, con el que me adentré en la vida de don Manuel Gómez Morín.
Cada biografía escrita por Enrique Krauze es un aprendizaje de la historia y de las ideas. Es un gran historiador y es un luchador por la libertad y la democracia.

CADA día se suman más voces que solicitan la aprobación del uso de la mariguana, tal y como se da en este momento en varios estados de la Unión Americana, alegando que los individuos deben elegir a su libre albedrío si desean o no consumir drogas. De lo contrario, se les estaría coartando la libertad en cuanto al desarrollo de su personalidad.
La tesis anterior es válida. Pero el problema es cuando hay terceros afectados, sobre todo la familia, por el consumo de drogas.
por José G. Huchim

LAS pirámides del mundo prehispánico mexicano son enormes construcciones que nos impactan visualmente por su volumen, su altura y los rasgos decorativos que las integran. Este choque visual nos genera un sinfín de interrogantes que se pueden resolver con la lectura del libro titulado “Las pirámides de México, cosmovisión, cultura y ciencia”.
Se trata de un volumen coeditado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Cultura del gobierno de la República y la Secretaría de Educación del Estado de México. Fue presentado en la Feria Internacional de la Lectura (Filey) 2019, concluida este domingo en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.

EN medio de la Revolución, cuando al ebrio tirano no solo se le caía la copa sino también el poder, el 31 de marzo de 1914, cuando el general Victoriano Huerta se desplomaba, nació, en el rumbo de Mixcoac en la Ciudad de México, Octavio Irineo Paz Lozano.
Su inteligencia, dotada de una dolorosa lucidez, lo llevaría a explorar las oscuras cavidades de lo mexicano. La soledad de su pensamiento entró en el tiempo nublado del laberinto de lo real.
Su familia paterna hunde su raíz en Jalisco. Es nieto del general Irineo Paz e hijo de un zapatista y de una mujer descendiente de andaluces. Octavio Paz desde pequeño observa el universo dividido en dos: Las mujeres católicas y reverentes, y los hombres liberales y masones.

TODAS las mañanas el Presidente Andrés Manuel López Obrador ofrece en su conferencia de prensa un doble espectáculo de abuso: de palabra y de poder.
Abusa todos los días de su derecho a la palabra y cruza algunos días los linderos de abuso de poder.
El abuso de la palabra empieza por la cantidad de tiempo que el Presidente habla, por el espacio que captura en los medios y por el carácter casi monopólico de esa captura.
No hay en los medios atención o espacios equivalentes, proporcionales, para los otros actores políticos, en particular para la oposición y, sobre todo, para los afectados por la palabra presidencial.

LA cultura gastronómica mexicana ha sido investigada por innumerables personajes, voces locales y extranjeras que han rescatado nuestra tradición culinaria, entre ellas las de: Bernardino de Sahagún, Armando Fraga, Jorge de Angelli, Paco Ignacio Taibo I, Luis Mario Schneider, Alfonso Reyes, Salvador Novo, Artemio del Valle Arizpe, Velázquez de León, José Iturriaga, Guadalupe Pérez San Vicente, Francisco Ramos Aguirre y Octavio Herrera, entre otros, que con su trabajo han ido al reencuentro de lo nuestro.
Decía Vasconcelos que en el norte formábamos parte de la cultura de la carne asada. ¿Y cuál es esta? Pues una de las más antiguas tradiciones campiranas.