CUANDO un político mexicano de alta jerarquía es acusado formalmente por Estados Unidos, deja de tener un solo futuro y empieza a tener varios.
Articulista Huésped
El futuro de México también se construye en el sur
NO sabemos quién será. Podría estar estudiando hoy en Mérida, Oaxaca, Monterrey, Guadalajara, Tijuana o cualquier otra ciudad del país. Quizá tiene excelentes calificaciones, grandes ideas y sueños enormes. Tal vez nunca ha considerado estudiar en Harvard porque, antes siquiera de preguntarse si podría ser admitido, ya asumió que una oportunidad así está demasiado lejos.
¿Y si sí?
Y si sí, frase del coloquio mexicano que recientemente saltó al colectivo nacional como grito eufórico que denotaba emoción y profunda esperanza. Más allá de su uso en el ambiente mundialista recién celebrado en nuestro país, esta frase es la punta del iceberg de una necesidad que como mexicanos tenemos para que las cosas salgan bien y para que, como sociedad, triunfemos. México ha sido, a lo largo de varios siglos, el paraíso donde las fantasías se cumplieron para muchos extranjeros y para muy pocos nacionales. Debemos, por fin, pasar del sí se puede al ya se pudo.
México y Brasil
SI bien siempre se ha manejado la idea de que México y Brasil compiten por el liderazgo regional en América Latina y el Caribe, al igual que en foros multilaterales, como la maltratada ONU o la desdibujada OEA, la verdad es que hoy, ante la arremetida de Trump en el continente, a través del llamado “Escudo de las Américas”, y su abierto injerencismo político, mediante los cuales ha cooptado a una veintena de países, todos de derecha, es necesario unirse y combatir coordinada y diplomáticamente al tirano Trump.
UNIDAD
ES imposible ignorar que la ultraderecha en América Latina y en el mundo no ha dejado de actuar. Cambian los países, cambian sus protagonistas, pero las estrategias son las mismas: desinformación, epítetos contra los gobiernos y partidos progresistas e intentos de fracturar los movimientos sociales.
Llegamos todas: el poder al servicio de la justicia
EL 1 de octubre de 2024 llegamos todas. Hay fechas que no se miden en años sino en generaciones, y esta es una de ellas. Durante dos siglos, la historia mexicana escribió su relato del poder casi exclusivamente en masculino, y esa tarde, en la tribuna, algo del lenguaje mismo con el que pensamos la nación se transformó. No es exagerado decir que México aprendió, ese día, una nueva manera de nombrarse a sí mismo.
La elección de 2027 y la delincuencia
DESDE hace décadas en México, incluso en los tiempos del partido único –el PRI–, los cárteles, los narcotraficantes o lo que hoy se denomina delincuencia organizada han metido la mano en las elecciones: algunas veces financiando campañas; otras, promoviendo candidatos o candidatas y, en los últimos años, llegando a la desfachatez de postular directamente a sus integrantes.
A cien años de 1926
LA Constitución de 1917 fue la primera en el mundo con contenido social, pero desafortunadamente también quedó sellada con un enorme anticlericalismo.
Derecho de las audiencias y límites del soberano
ES explicable el deseo del Gobierno de garantizar los derechos de las audiencias a ser informadas y no desinformadas y a cuidar la calidad de la conversación pública. Ninguna vida democrática es sustantiva si los ciudadanos forman su opinión con datos equivocados y distorsionados a partir de los intereses políticos y comerciales de quienes dominan los medios de comunicación.
CdeV, patadas de ahogado
CON la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de atraer el caso del prófugo exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, para darle seguimiento y concluir el largo proceso por los delitos que se le imputan, especialmente los que tienen que ver con el uso indebido de los recursos públicos que la Federación envió al Estado para beneficio de los tamaulipecos, está a punto de saldarse la deuda de este individuo con la ley.









