Las ultracarreras rarámuris en Chihuahua
TODOS en alguna etapa de nuestra vida hemos corrido en mayor o menor medida. Probablemente en medio de algún juego o como recomendación del médico, si no es que para escapar de algún potente puño a la nariz. Lo cierto es que para una larga lista de personas el acto de correr en el siglo XXI ha dejado de ser una actividad cotidiana para convertirse en un lujo físico.
El maratón, por ejemplo, se ha transformado en un evento bien trazado que pocas personas se plantean llevar a cabo y que siempre es ganado por atletas profesionales.
Es en este contexto que las carreras rarámuri (“piés ligeros”) en Chihuahua son muy especiales y reconocidas a nivel mundial. Los ganadores de estas competencias no suelen ser los atletas que estamos acostumbrados a ver, con calzado especial, electrolitos bien cuantificados y ropa deportiva de última tecnología; sino los habitantes de los poblados ubicados en la Sierra Tarahumara, capaces de correr hasta doscientos kilómetros en medio de las barracas, equipados únicamente con telas ligeras, guaraches y vitaminados por agua y pinole.







