MÉXICO está envejeciendo más rápido de lo que habíamos previsto y ese cambio silencioso ya está reordenando la vida económica, laboral y social del país. La transición demográfica dejó de ser un tema de especialistas: hoy impacta el empleo, las pensiones, los cuidados, las finanzas públicas y, de manera cada vez más directa, sectores estratégicos como la aviación.
