TRAS siete años de gobiernos de la 4T, habría que preguntarse cuanto tiempo más tardará la oposición en hacer algo más que quejarse de las “perversidades” de Morena. Inventariar los errores de los ganadores o la prepotencia con la que gobiernan, es parte de la tarea de toda oposición. Pero cuando se convierte en la única estrategia para intentar atraer el voto de las mayorías, el empeño está destinado al fracaso.
Seguridad pública, los resultados que no se ven
LAS estadísticas sobre violencia en México arrojan más preguntas que respuestas. Por un lado, las cifras de asesinatos que ofrece el gobierno federal muestran una reducción sustancial; 58.3 víctimas diarias en lo que va de abril, frente a 100 hace seis años u 87 hace seis meses. La disminución en lo que va del sexenio de Claudia Sheinbaum representaría alrededor de 33%. Donde morían tres, hoy mueren dos, por así decirlo. No es poca cosa para tan corto tiempo.
Sheinbaum, ¿Jefa de Estado o Militante de Morena?
¿QUIÉN manda en Morena? ¿Alguien manda? La respuesta inmediata sería Claudia Sheinbaum, en su calidad de heredera del bastón de mando del movimiento y presidenta del país. En este espacio he sostenido que el peso de las decisiones dentro de esta fuerza política lo lleva ya Sheinbaum, como resultado de la inercia del presidencialismo en nuestro país, la popularidad que ha conseguido y la capacidad de liderazgo mostrado, en particular en su relación con empresarios y en las controversias con Donald Trump.
Sheinbaum y López Obrador, box de sombra
ES tan apabullante el dominio político de Morena y tan débil la oposición, que por el momento parecería que la única esperanza de críticos y adversarios reside en apostar por la descomposición interna y las fracturas del grupo en el poder. Un deseo comprensible, pero que en ocasiones remite a lecturas absurdas o, de plano, tan forzadas que resultan involuntariamente cómicas.
México es mucho más que los arrebatos de Trump
SÍ, Donald Trump es todo eso de lo que venimos indignándonos, pero México es mucho más que ese personaje y lo que representa. Dejemos atrás los lamentos y afrontemos de la mejor manera posible el impacto del tsunami desatado. Si de un lado hay un infante empoderado y encaprichado, habrá que demostrar que de este lado hay un adulto responsable en la mesa.
Trump, ¿qué sigue?
EL regreso de Donald Trump es, en efecto, una mala pasada de la vida; una putada en buen español. No solo se trata del daño puntual que puede provocar. La victoria de Trump representa en sí misma la constatación de los males del mundo en que ya hemos entrado. Nadie lo ha dicho mejor que Antoni Gutiérrez-Turbi(..):
Andy y Claudia
LA anunciada designación de Andrés Manuel López Beltrán como mancuerna de Luisa María Alcalde para presidir Morena ha generado enorme polvareda y todo tipo de especulaciones. La mayor parte de las reacciones lo interpretan como una jugada estratégica de Andrés Manuel López Obrador para mantener control sobre el movimiento y, dentro de seis años, asegurar el encumbramiento de su dinastía. Se da por descontado que el ascenso del hijo del fundador en automático debilita la figura de Claudia Sheinbaum como heredera política del obradorismo.
Tutorial para ser presidenta
NADIE estudia para ser presidente, ni hay cursos intensivos para convertirse en mandatario. YouTube puede estar abarrotado de tutoriales para cualquier tema que pueda a uno ocurrírsele, pero no éste; no hay manual del usuario para manejar al país. Bueno, no lo había hasta que a López Obrador se le ocurrió la idea de viajar cada fin de semana con la presidenta electa.
Los retos de Claudia Sheinbaum:
EL riesgo es real. Tras una presidencia tan poderosa como la de Andrés Manuel López Obrador, fundador y líder absoluto de su movimiento, los actores políticos contemplan el cambio de sexenio como una oportunidad para ampliar su margen de poder. Prácticamente, una ley de la física que Claudia Sheinbaum no ignora. Gobernadores, coordinadores del Poder Legislativo y del Judicial, líderes sindicales, militares, dirigencias departidos, empresarios, por no hablar de los núcleos obradoristas duros que intentarán imponer condiciones y un largo etcétera. O como decía un viejo conocido: “Yo empujo y sigo empujando mientras sienta blandito; me paro cuando se percibe más duro”.
Las lecciones del Tren Maya
SIN la férrea voluntad del Presidente, ninguna de sus obras emblemáticas se habrían terminado a tiempo (o se habrían terminado, punto).









