A dos años de haber llegado a la presidencia de México, Claudia Sheinbaum ocupa un lugar que pocos jefes de Estado pueden reclamar en el mundo actual: gobierna con una aprobación cercana al 70%, cuenta con mayoría en ambas cámaras, su movimiento ejerce un amplio control territorial y enfrenta una oposición incapaz de articular una alternativa creíble. En un momento global marcado por liderazgos erosionados por la inflación, la inseguridad, la fatiga democrática y la desconfianza institucional, esta combinación convierte a la presidenta mexicana en una rareza política.
Los caídos, más que un minuto de silencio
MÁS allá de los políticos, medios y periodistas entregados a la intensa y obsesiva lucha por asestar el argumento definitivo sobre la muerte de El Mencho, habría que hacernos cargo del sacrificio de aquellos que están dispuestos a perder la vida para que los demás podamos seguir con la nuestra.
Derecho de las audiencias y límites del soberano
ES explicable el deseo del Gobierno de garantizar los derechos de las audiencias a ser informadas y no desinformadas y a cuidar la calidad de la conversación pública. Ninguna vida democrática es sustantiva si los ciudadanos forman su opinión con datos equivocados y distorsionados a partir de los intereses políticos y comerciales de quienes dominan los medios de comunicación.
¿Tras Colombia sigue México? ¿Morena en riesgo?
LA victoria del candidato de ultraderecha en Colombia constituye la más reciente derrota de un gobierno popular de izquierda en América Latina, tras los casos de Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia y Perú, entre otros.
¿Necesita Sheinbaum un ‘quinazo’?
LOS usos y costumbres de la clase política en México asumen que el presidente entrante está obligado a dar un manotazo político en el primer tramo de su sexenio, para mostrar quién está en el control del poder. Sea para desprenderse de la sombra de su predecesor, sea para meter en línea a los actores políticos que en todo cambio de timón intentan ampliar sus espacios de injerencia.
La batalla de Sheinbaum está en otro lado
LA verdadera batalla para el proyecto de fondo de la Cuarta Transformación ha pasado del terreno político al económico. En ese sentido, hay un cambio significativo entre el primer piso de la 4T y el segundo, entre el país que recibió Andrés Manuel López Obrador en 2018 y el que toma Claudia Sheinbaum en 2024.
La resurrección de Marcelo y las tarifas de Trump
NO queda claro si es buena o mala noticia para México el triunfo con el que se solaza Donald Trump, luego de la dura negociación impuesta a Europa. Un arancel de 15%, unilateral y sin represalias. Buena en el sentido de que se negoció “una rebaja” después de amenazar con un 25%; mala porque si eso consiguió la Unión Europea, cuya economía es diez veces mayor que la mexicana, las perspectivas no son favorables. Lo sabremos en unas horas.
Para Ripley: Trump nos hará mejores
TRUMP nos hará mejores. Parecería una frase impresa en una camiseta de un fanático de MAGA. Pero bien mirado, podría ser también un reconocimiento a los beneficios, involuntarios y de rebote, que la presión de un buleador puede provocar en su víctima, a condición de reaccionar con madurez y cordura. Si las crisis ayudan a crecer, Trump se ha convertido en un partero de oportunidades, luego de meter al mundo en tanto embrollo. Cuesta trabajo verlo así, pero veamos algunos casos (son ejemplificativos, no exhaustivos).
La cabeza fría no bastará
¿Mantener la cabeza fría debe seguir siendo la estrategia por parte del gobierno mexicano para enfrentar a Trump o es el momento de revisarla? La mayor parte de los comentaristas serios, incluso de oposición, asumen que ha sido una actitud correcta, considerando el escaso margen de maniobra que ofrece la vulnerabilidad de México y el enorme daño que puede provocar un embate de Trump.
No es la gentrificación o la xenofobia, es la violencia
EL tema no nació en La Condesa, es obvio. En muchos lugares del mundo hay una tensión creciente entre la necesidad de abrirse y la necesidad de protegerse. De los productos chinos que abaratan la vida y a la vez destruyen las cadenas productivas locales; de la migración del tercer al primer mundo que genera rechazo entre la población blanca que, por otro lado, encuentra imposible vivir sin nanas, jardineros y recolectores de cosechas. El planeta está cruzado por estas contradicciones entre lo global y lo local.







