TODO parece caminar en Washington, DC, en dirección a que el mayoriteo republicano en el Senado anule este mes, y para siempre, los intentos demócratas por desaforar al presidente Donald J. Trump. Este se mueve en las turbulentas aguas de la política estadunidense con su habitual fanfarronería, haciendo retumbar el Twitter. Pero, a la vez, se muestra muy seguro de que la bancada senatorial del PR echará por la borda todo el tinglado para el juicio político, en pos del impeachment, que ha montado la lideresa del PD en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Ella ha planeado que la Cámara baja acuerde esta semana el envío a la colegisladora de los cargos formulados en contra de Trump, para el proceso por abuso de autoridad y obstrucción del Congreso, derivados de las acciones del presidente con Ucrania. Y si esto ocurre, entonces el juicio podría iniciarse en esta misma semana, si bien el líder de la mayoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, ha dicho que aspira a “un juicio expedito, para absolver al presidente”.
Ventaneando
No. 124.
EL mundo al borde del peor colapso de la historia. Se gesta por estos días, a estas horas, el que puede llegar a ser último conflicto bélico en la Tierra, por la intemperancia y el afán protagónico del presidente Donald Trump, en pos de la ansiada reelección. Es parte de su loca estrategia, aseguran los demócratas, para impedir el ‘impeachment’ y su desafuero. Pero los republicanos defienden a su líder con encono “por su determinación de hacer frente a los enemigos”, mientras los demócratas “solo tratan de sacarlo de la Casa Blanca”. Él mandó asesinar al principal jefe militar de Irán y, en respuesta, están bajo amenaza iraní de ser asesinados muchos estadunidenses. El bombardeo de la Air Force sobre el aeropuerto de Bagdad, en el que murió el general Qassem Soleimani, ha sido descalificado por vastos sectores de la opinión pública de la Unión Americana, unos llamándolo una “provocación desproporcionada” y otros “una atrocidad que puso en peligro a nuestros militares y diplomáticos”.
No. 123
EN una acción sin precedente, el presidente Andrés Manuel López Obrador le propuso hoy al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey que beque a jóvenes “pobres y con mucho talento”. Al inaugurar el ‘6º Congreso Internacional de Innovación Educativa, CIIE Tec 2029’, el mandatario dijo que su gobierno quiere trabajar de manera conjunta con el Tec en beneficio de la educación. Por eso, al cumplir su promesa de volver al ITESM hecha durante la campaña presidencial, AMLO indicó que buscará firmar al respecto un convenio con las autoridades del Instituto. Mediante tal acuerdo su gobierno aportará una parte de recursos y el Tec otra parte, “para que jóvenes de familias humildes, de comunidades, de pueblos marginados y con mucho talento, puedan estudiar en el Tecnológico de Monterrey”, fueron sus palabras textuales. De hecho, lo que López Obrador pidió a la máxima casa de estudios privada del país –también de las más caras, si no la mayor, de México–, fue dejar de lado su halo elitista, para permitir el acceso a sus aulas a gente humilde pero que destaca por su inteligencia. Hizo tan inusitada declaración el tabasqueño ante una nutrida multitud de más de 3,600 participantes en el Congreso, procedentes de 34 países. Colmaban el magno gimnasio de la institución, donde en los tres días del evento serán impartidas 14 conferencias magistrales.
No. 122.
GRACIAS a las ‘benditas’ remes$a$ de los mexicanos en el exterior, que están a punto de llegar a una cifra récord, México no ha padecido los rigores de la recesión económica en curso. El monto de los envíos de dinero desde el extranjero –sobre todo de Estados Unidos–, ha sido superior a los ¡30 mil millones de dólares!, y todo hace suponer que pronto, en este mes, llegarán a representar el 3% de nuestro Producto Interno Bruto. Muy significativo resulta que tales señalamientos los haga hoy en un artículo editorial el ex secretario de Hacienda, Carlos Manuel Urzúa Macías, convertido ahora en severo crítico del régimen al que renunció. El ex funcionario, que al dejar la titularidad de la SHCP regresó a su cátedra del Tecnológico de Monterrey, anotó en su colaboración a “El Universal” que considera el dinero girado a sus familias por los paisanos en el extranjero como “una bocanada de aire puro para México”. E hizo hincapié en que la cifra anotada corresponde a las reme$a$ llegadas de enero a octubre, por lo que es previsible que los envíos de noviembre y diciembre rebasen los USD35 mil millones que –no citado por Urzúa, sino dicho por el presidente Andrés Manuel López Obrador en su ‘4º Informe’ del 1 de diciembre–, marcaron a 2018 como el mejor año de los envíos. En la parte medular del escrito, Urzúa Macías precisó, con no encubierta acritud: “La magnitud de esas remesas es tan grande que, sobra añadir, las actuales autoridades ya están festejando ese logro como si fuera de ellos. Pero eso es profundamente injusto…” Añadió que la gran diáspora mexicana del siglo XX y que sigue dándose en el XXI, fue consecuencia de la falta de oportunidades y de la “penosa distribución del ingreso”, que ha persistido desde hace siglos en nuestro país.
No. 121
EN el primer aniversario del gobierno de la Cuarta Transformación hubo ayer un choque de pasiones inédito. De su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador atrajo a una multitud de correligionarios de toda la República, que llenó el Zócalo a plenitud. Voceros del régimen la estimaron en medio millón de personas –Excélsior, La Jornada y El Debate la calcularon a la mitad, 250 mil–, ante quienes leyó durante una hora y 28 minutos por el 1er. Año de la administración el que llamó “mi 4º Informe al pueblo”. Y de la otra parte, los opositores de AMLO a lo largo y ancho del país realizaron marchas y mítines de protesta, contra sus políticas de seguridad, del manejo de la economía y por los recortes presupuestales, en alrededor de medio centenar de poblaciones. Las manifestaciones de mayor relieve fueron efectuadas en la propia Ciudad de México por convocatorias de organizaciones de la sociedad civil, de activistas y partidos políticos, así como por líderes de las familias masacradas LeBarón y Langford. Sus contingentes “mayúsculos” –así los calificaron los medios–, desfilaron desde varios rumbos de la metrópoli hasta converger en el Monumento a la Revolución, donde se montó un acto de antifestejo por el primer aniversario y en el que le tupieron con severas críticas a López Obrador. Este, en su discurso desde el templete instalado con la Catedral Metropolitana a su espalda, dio un extenso repaso a los programas y acciones llevados a cabo en los doce meses transcurridos, habiendo señalado centralmente que el cambio que realiza la 4T en la vida nacional “está a la vista”. Citando cifras y lugares, el tabasqueño pasó revista a las obras gubernamentales iniciadas y en proceso, a los apoyo$ a indígenas, a adultos mayores, personas discapacitadas, becas a estudiantes y sobre el suministro de medicinas a las instituciones de la salud. Indicó que lleva cumplidos 89 de los 100 compromisos que concertó allí mismo tras la toma del poder, el 1 de diciembre de 2018; y aseguró que en 2020 quedarán completamente sentadas las bases de “la obra de transformación”.
No. 120
LOS problemas de México los vamos a resolver los mexicanos, dijo esta mañana el presidente Andrés Manuel López Obrador, al rechazar tajante la intervención de Estados Unidos en los asuntos nacionales. Se refería por primera vez, en forma específica ante la prensa, a la oferta del presidente Donald Trump para apoyar su gobierno al mexicano en la investigación de la narco-masacre de Sonora. Reiteró en la conferencia ‘mañanera’, como lo dijo en su oportunidad a través de un comunicado difundido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, haberle agradecido a su homólogo estadunidense la ayuda ofrecida, que declinó porque así se lo manda la soberanía nacional, consagrada por la Constitución. “No somos vendepatrias”, casi gritó el mandatario al matizar su negativa a aceptar la intervención norteamericana, en caso de que el asesinato de nueve miembros de la familia LeBarón fuera declarado narco-terrorismo, que los cuerpos de seguridad de Estados Unidos persiguen y combaten donde se produzca, aún a costa de invadir otros países.
No. 119
¿HASTA cuándo –preguntas que bullen en la mente de mucha, mucha gente–, el Estado Mexicano hará valer el Estado de Derecho con el uso legítimo de la fuerza pública, para restablecer la legalidad y poner orden en el país? ¿Hasta cuándo la Guardia Nacional se empleará –con el apoyo de las Fuerzas Armadas–, para lo que fue creada específicamente, para combatir de manera frontal la inseguridad que golpea a todos los mexicanos? ¿Qué se necesita para que, de una vez por todas, el Gobierno de la República recupere el dominio territorial mediante el combate y aniquilamiento de los grupos delincuenciales y bandas del crimen organizado –los ya multiplicados cárteles de narcotraficantes, secuestradores y sicarios–, que se han repartido el país en pequeños, medianos y grandes cotos? Y, finalmente, ¿qué se requiere para que el presidente Andrés Manuel López Obrador cambie radicalmente su tibia estrategia del ‘dejar hacer, dejar pasar’, así como la de “Abrazos, no Balazos”, y empiece a cumplir su principal compromiso de campaña, para la pacificación y tranquilidad de México, mediante la justa aplicación del Estado de Derecho con todas las acciones y correcciones que esto implica? Son, si se quiere, preguntas redundantes. Pero las esperadas respuestas involucran el funcionamiento y la operación coordinada de todas las piezas que componen el enorme aparato gubernamental mexicano, hasta ahora mediatizado y sometido por una política de quietismo, incongruente con la realidad nacional
No. 118.
HACE tres semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador habló de la imposibilidad de que se produzca en México un “golpe de Estado”, por la probada lealtad de las Fuerzas Armadas y el apoyo masivo del pueblo. No sucedió en México, pero ayer sí ocurrió en Bolivia: El presidente Evo Morales renunció a su cargo porque el jefe del Ejército, el general William Kaliman y el comandante general de la Policía, Vladimir Yuri Calderón, lo presionaron y le pidieron a través de la televisión que lo hiciera. Y dijo haber cedido a ese reclamo el primer indígena de la etnia aymara, de cuna muy humilde y de padres campesinos que en 2006 se convirtió en gobernante del país sudamericano con el 53.7% de los votos, “porque no queremos que haya enfrentamientos”, declaró visiblemente emocionado por la tv Evo Morales al anunciar su dimisión. E indicó también en forma textual: “Así, se ha consumado el ‘golpe de Estado’, que hemos venido denunciando desde el 21 de octubre”. O sea, desde el día siguiente de celebradas las elecciones generales en las que Juan Evo Morales Ayma, de 60 años –los cumplió el 26 de octubre–, consiguió, también con abrumadora mayoría de votos, su tercera reelección para un cuarto período presidencial de cinco años. De esa manera se epilogaron tres semanas de violentos disturbios callejeros en todo el mapa boliviano, pero sobre todo en la capital, La Paz, al protestar sectores de la sociedad por el presunto fraude electoral en que se sustentó el triunfo de Morales y de su partido ‘Movimiento al Socialismo’ (MAS).








