FUE el 5 de abril de 1992 cuando el entonces presidente de Perú, Alberto Fujimori, violando la Constitución de su país, anunció en cadena nacional la disolución del Congreso y la suspensión del poder Judicial, poniendo a los tribunales, incluido el Tribunal Constitucional, bajo su control. Fujimori había sido electo con el voto de una derecha que pedía orden frente al caos y soluciones a la hiperinflación.
Concesiones disfrazadas de paz
EN el año 410, Alarico, rey de los visigodos, saqueó Roma en uno de los momentos más definitorios de la historia del imperio. Por primera vez en ochocientos años, la ciudad caía ante un enemigo extranjero, y con ella caía el mito de una Roma invencible y eterna. Su poder y su influencia se desplomaron a un nivel que nadie había imaginado, incapaz de defender a sus protegidos, o siquiera el corazón de su propia capital.

